Comunicado de ADEC

La necesidad de un nuevo enfoque del gasto público

15/02/2019

La Asociación de Empresarios Cristianos observa con preocupación las reformas que, desde el sector público, se están proponiendo para el sistema tributario, con recomendaciones de organismos internacionales, que juzgamos desatinadas para el caso paraguayo. Nos referimos, concretamente, a la propuesta de incrementar la tasa del Impuesto a la Renta Personal, que inicialmente, fue proyectado con un objetivo formalizador y no con una finalidad recaudatoria. Con los años el IRP ha ganado exponencialmente en complejidad y ambigüedad en sus normativas, resoluciones, formularios, y topes alejándose de su definición original de “sencillo para cualquier contribuyente y sin necesidad de contratar contadores”. El desatino ha llevado a declaraciones públicas de las autoridades denominando a nuestro país como “paraíso fiscal”, algo que está muy lejos de la realidad y que, sin necesidad, perjudica nuestra imagen internacional.

Compartimos, una vez más, la postura de otros gremios y sectores empresariales, en el sentido de que es imperativo encarar una drástica mejora en la calidad y el monto del gasto público, cuya irracionalidad alcanza niveles inquietantes.

Como lo hemos visto en los últimos días, miles de funcionarios públicos gestionaron importantes aumentos salariales gracias a sus contactos con parlamentarios, al margen del Presupuesto presentado por el Poder Ejecutivo, lo que muestra la corrupción y el desatino de la clase política. Esto no es, sin embargo, más que una gota de agua en un mar de derroches incontrolables, cuya contención no parece pasar por el interés del Parlamento ni del Poder Ejecutivo. Se debe cambiar el enfoque del gasto público. No puede seguir resolviéndose aumentos en el ámbito político por encima del criterio técnico y de responsabilidad fiscal.

Salud y educación requieren mayores recursos, acompañados de una orientación eficaz y uso racional de los mismos, que hasta el presente no se da. Si de lo que se trata es de combatir la evasión impositiva, se deben aplicar facilidades e incentivos al cumplimiento, ya que el despilfarro y la corrupción son, en realidad, desincentivos para el contribuyente.

Por todo ello, reiteramos nuestra coincidencia con los gremios y profesionales, en que no se pueden tocar las tasas actuales de los tributos, hasta lograr la racionalización del gasto, que no se podrá alcanzar sin impulsar una profunda reforma del Estado y una gestión absolutamente distinta del presupuesto.

Junta Directiva ADEC 15/02/2019