Comunicado ADEC

Otra vez los impuestos

19/07/2018

El Gobierno y el país, orgullosa y justificadamente, llevan años divulgando internacionalmente nuestra carga impositiva como una de las razones para invertir y vivir en Paraguay. Una razón muy importante, una ventaja competitiva que no debe perderse sin un análisis cuidadoso. No podemos cambiar reglas de juego que nos hagan retroceder en formalidad, cultura tributaria, inversión ni transparencia.

Es impostergable que el Gobierno dé a conocer una idea de a dónde quiere ir en el tema impositivo y en sus líneas generales de acción. Es entendible la urgencia por recaudar pero el Gobierno debe dar señales claras que frenará el despilfarro y la corrupción, aunque esté heredando un gigantismo estatal y una gestión con deficiencias de transparencia y agilidad. Por ello es mucho más importante definir cuáles serán los criterios para fomentar la inversión, el ahorro, y la disminución del gasto público. Así como la prioridad del empresario es “agregar valor” a sus productos y servicios, por medio de una gestión eficiente, prudente e innovadora, para conquistar la preferencia del consumidor, esa cuestión no parece ser prioridad de los gobiernos. Precisamos con urgencia que la discusión sobre impuestos involucre al sector empresarial.

Desde 1992, o antes, la Asociación de Empresarios Cristianos ha apoyado la vigencia del Impuesto a la Renta Personal y cualquier otro mecanismo – no sólo tributos - que ayude en la transparencia, la formalidad y en una mejor recaudación fiscal que permita cumplir con lo básico de derechos y servicios comprometidos en la Constitución, así como con las demás visibles e insatisfechas carencias de nuestra población.

La autoridad tributaria ha venido manifestando públicamente que hay un grupo de contribuyentes que no pagan lo que debieran y con esa justificación se han generado medidas contra todos los contribuyentes, lo cual perjudica los objetivos pactados originalmente y puede ser contra-producente. Confiamos en que se tienen todas las condiciones para investigar a esas personas o empresas y darles el tratamiento pertinente e instamos a que se persevere en lograr una mejor justicia tributaria empezando con disminuir la evasión y revisar todos los privilegios, regímenes especiales y exenciones vigentes que conspiran contra la calidad del gasto.

Parafraseando lo señalado recientemente por un columnista de ADEC, “es deseable que las nuevas autoridades rompan la rutina de encerrarse entre las cuatro paredes de sus oficinas, para abrirse y tomar la iniciativa del diálogo con los sectores a los que están dedicados”.

En la ADEC mantenemos nuestro compromiso de apoyar toda mejora en la actitud del sector empresarial en el cumplimiento de sus obligaciones, promoción de inversiones y generación de oportunidades laborales. Todos debemos generar una transformación positiva que nos conduzca a un Desarrollo Sostenible. Nos adherimos a las expresiones de la Cámara Nacional de Comercio y Servicios del Paraguay, y de otros gremios, en la línea de dialogar, conciliar y evitar una búsqueda de mayor recaudación sin cuidar en qué se usa.

Junta Directiva ADEC